Fiatc superiorRadio marca header

INFORME CASAS | La situación del Reus Deportiu

0

Lo que ha hecho Joan Oliver al frente del Reus y Joan Laporta y compañía detrás, es el claro ejemplo de cómo infertilitzar un club mirando de inicio a final, únicamente el bolsillo: saltandose los principios éticos, morales, económicos y profesionales que mínimamente, tampoco pido la luna, se tienen que tener.

Para hablar hoy del Reus no he encontrado nadie, con mayúsculas, que me haya hablado bien de estos ahora ya exdirectivos. Pero el pasado es historia y si tuviera que hacer un inventario de cómo el Reus ha llegado a la situación de quedarse sin ningún jugador en el equipo sería demasiado largo.

Vamos al ahora: es cuestión de horas que sepamos si el Consejo Superior de Deportes da la cautelar y por tanto obliga a que los jugadores que ya se han marchado tengan la obligatoriedad de volver al club, a pesar de ya haber fichado, entre comillas, por otros equipos. De momento tan solo entrenan pero todos, menos uno, están colocados. Y se exponen a irse al paro directamente. Ayer acabó el mercado de invierno y por tanto era la fecha tope que tenían para fichar y que la federación española lo aceptara; en paralelo si ahora dicen que tienen que irse al Reus, se encontrarían que la situación profesional ya está rota por haber marchado. Callejón sin salida. Y ya tenemos los primeros damnificados: un equipo de jugadores que, recordamos, se han dejado la piel sin cobrar durante meses.

Segundo damnificado: un club inscrito que no tiene jugadores para competir. Es como querer hacer una tortilla, tener la sartén, el aceite pero no los huevos. Y todo lo que comporta para aquellos que trabajan para el club que todavía guardan el recuerdo del despotismo recibido por los Oliver y compañía.

Tercer damnificado: unos nuevos propietarios americanos, un grupo inversor que ya se ha presentado a los trabajadores del club. Pero también al alcalde de la ciudad Carles Pellicer. Los americanos o esconden estar bastante enfadados porque les dieron gato por liebre.
Cuarto: el club chino del cual la troupe Olivé es propietaria en parte. De momento no han marchado, las normas estatales de China impiden una venta tan rápida pero tampoco es el gran proyecto de escuela de fútbol que prometían que acabaría siendo.

Y quinto y último damnificado: los forofos del Reus que han visto una película de la historia del club con 110 años de historia que forma parte más del género de la ciencia ficción que la realidad del deporte.

Share.

Leave A Reply