Fiatc superiorRadio marca header

Si Coubertin levantara la cabeza…

0

Cuánto tiempo ha pasado desde aquellos días del 776 a.c. en la ciudad de Olimpia. Tiempos en los que la base de lo que hoy conocemos como uno de los negocios deportivos más grandes del planeta, simplemente buscaban promover la hermandad entre ciudades a través del deporte.

Ni el barón Pierre de Coubertin podía imaginar esa tarde de 1892, que su propuesta de llevar a cabo unos Juegos Olímpicos cada cuatro años iniciándose en verano de 1896 (por cierto, en Atenas como gran homenaje a sus orígenes), acabarían siendo un negocio superior a los 5.000 millones de euros en cada edición.

Lo que nadie se atrevió a analizar y valorar, es lo que pasaría en caso de no poder llevarse a cabo en el último momento. Así que, en una situación nueva para todos con un COVID-19 que no entiende de fronteras, nos encontramos con unos JJ.OO. preparados y cancelados a los pocos meses de su realización. Suerte tenemos de tener sede en Tokio, ya que nuestros organizados amigos japoneses, no perderán las formas y reorganizarán todo para el siguiente verano.

Pero las perdidas de unos JJ.OO. no afectan tan sólo al sector privado o a los comités olímpicos de los diferentes países participantes; Japón sufrirá una reducción de su PIB (Producto Interior Bruto) del 1,4% interanual o, dicho de otra manera, perderá 65.592 millones de euros.

Con unas instalaciones ya preparadas, el país no se puede permitir tenerlas paradas, ni parar un consumo estimado generado en el evento de 5.634 millones de euros.

Y otro de los grandes problemas con los que nos encontraremos, será la cuadratura del círculo por parte de las grandes corporaciones televisivas para encajar el aluvión de eventos deportivos que nos viene en el año 2021, tras posponerse la mayoría de los eventos deportivos por la situación que vivimos los diferentes países. Con el 75% de los ingresos de la organización de los juegos olímpicos por derechos de televisión (Discovery ha pagado 1.300 millones por los eventos dependientes del ente olímpico entre 2018 y 2024; NBC Universal pagó recientemente 7.000 millones por el mismo concepto entre 2021 y 2032).

Y así podríamos seguir enumerando perdidas multimillonarias en cada uno de los aspectos que sostienen este negocio “amateur” que son los juegos olímpicos, sin olvidar los 4,48 millones de entradas que se han vendido y cuyos poseedores esperan pacientemente el retorno de su dinero.

Pero como corre por las redes, #saldremosadelante y volveremos a vivir al límite, esperando la próxima crisis que nos entretenga y desbarajuste el devenir económico y social de la sociedad.

Ramon Robert @RamonRobert1971

Share.

Leave A Reply